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El Restaurante Palacio, el sabor como en casa

Publicado el 29 de diciembre de 2025

El Restaurante Palacio, el sabor como en casa

Dentro de la primera tienda de lujo de la Ciudad de México, fundada en 1891 por Joseph Tron y Joseph Leautaud, perdida entre el salón para escribir, los modernos elevadores y rodeada de vitrinas que maravillaban a todos, se encontraba un rincón discreto y acogedor: la fuente de sodas, donde una cocinera francesa servía bocadillos y refrescos mientras los visitantes se detenían a charlar, leer o simplemente disfrutar un momento de pausa.

Mesas cuidadosamente dispuestas y el murmullo elegante de los clientes llenaban el aire, creando un instante de calma dentro del movimiento de la tienda. Aquella fuente de sodas dio origen a lo que hoy conocemos como El Restaurante Palacio, que transforma aquella atmósfera en cada plato, haciendo sentir a todos como en casa. 

Texto Sofía Danis

Fotos Rubén Ríos y Antonio Nava


El Restaurante Palacio, el sabor como en casa

Hoy, El Restaurante Palacio conserva ese espíritu de refinamiento y cercanía, ofreciendo una experiencia gastronómica que invita a quedarse y disfrutar cada instante. Con una propuesta amplia de desayunos, comidas y meriendas, que abarcan desde clásicos auténticamente mexicanos hasta grandes referentes de la gastronomía internacional solos o en paquete, acompañados de fruta fresca, jugos recién exprimidos, café o té.

Por la mañana, los waffles belgas con frutos rojos, crema batida y coulis de fresa o el pan francés con frutas del bosque son la opción ideal para quienes buscan un inicio de día dulce y reconfortante. Los Huevos Palacio, ya un clásico del restaurante, con chile ancho relleno de frijoles y quesillo, acompañados de huevos fritos y salsa verde tatemada, o los Huevos Poblanos, sobre tostada de frijol con salsa poblana y elotitos tiernos con rajas, son perfectos si prefieres comenzar el día con un desayuno completo y delicioso. Mientras que los emblemáticos Huevos Benedict, con espinacas salteadas, salsa holandesa, cherry y mix de ensalada, o el Omelette de salmón ahumado con queso de cabra, acompañado de espárragos, aguacate y papa a la plancha, son opciones llenas de sabor para paladares más exigentes.


Para quienes desean elevar su mañana, las mimosas, disponibles en todos los desayunos, adquieren un toque de lujo con Moët para los comensales de Satélite, convirtiendo cada desayuno en un recuerdo único.

Al mediodía, El Restaurante Palacio ofrece un recorrido de aromas y texturas que invitan a saborear cada detalle de la comida. Las entradas, sopas, arroces y ensaladas reciben a los visitantes con frescura y matices, destaca la Ensalada de Pera, con láminas de pera, arúgula baby, queso azul, jamón serrano, nuez y reducción de balsámico, perfecta para aquellos que buscan un equilibrio entre ligereza y sabor.

Los clásicos del restaurante, disponibles solos o en paquete con sopa del día, bebida y postre, reflejan tradición y respeto por el ingrediente. Los Tacos de Cochinita, cocinados al carbón y acompañados de frijoles y Xnipec, celebran los sabores auténticos de México, mientras que el Salmón chileno a las brasas, con portobello, calabacín, jitomate y cebolla morada al carbón con reducción de vinagre balsámico, destaca la frescura y atención por el producto, que distingue a la propuesta gastronómica del restaurante.

Para los amantes de los sabores robustos, la Hamburguesa Provolone con cebolla caramelizada, jitomate, arúgula tierna y pepinillo encurtido, o el Arrachera Philly Sándwich, con arrachera, mezcla de quesos, cheddar, parmesano, mayonesa al chipotle, cebolla caramelizada y papas a la francesa, son dos propuestas que que reflejan el espíritu de un diner clásico, reinterpretado con influencias internacionales.

El final de cada comida se convierte en un instante para deleitar los sentidos con los postres, una verdadera invitación a prolongar la experiencia. Entre los imperdibles se encuentran el espectacular Mil Hojas, con fresa, higo, zarzamora, pistache y crema diplomática, y el icónico Amande Grillé, chocolate semiamargo al estilo francés con un copete de almendras fileteadas, dos cierres dulces que capturan la sofisticación y calidez de El Restaurante Palacio.

Por la noche, las meriendas continúan como un instante para disfrutar con tranquilidad. Solos o en paquete, con agua del día o café de olla, destacan los Molletes Clásicos con queso morral y Cotija de rancho o el tradicional Huarache servido con ensalada de nopales, recordando los sabores de siempre, o los Bisquets con Mermelada para un cierre dulce y reconfortante.

Cada momento del día en El Restaurante Palacio se vive a través de una propuesta gastronómica que sorprende y reconforta, destacando tanto los sabores auténticos de México como los referentes internacionales. Así, cada visita a El Restaurante Palacio deja la sensación de que, entre sabores mexicanos e internacionales, siempre se puede disfrutar como en casa.